Control, Odio y Poder

 
Sujeción al mundo, imposible aislarse sin dejar de ser cuerpo. Una masa, un conjunto, una sociedad limitada a vivir bajo la atribución y la personificación que recibe de las pantallas "inteligentes" de este siglo, donde una vez más el hombre es controlado y vigilado. Son nuevas modalidades de un capitalismo salvaje que engaña a las sociedades, que creen disfrutar de una libertad que en realidad se reduce cada vez más.

A la vez, impulsos, deseos, sentimientos y pensamientos se experimentan como propios, sin dejar espacio a la sospecha. Los medios de comunicación fomentan esto y configuran subjetividades a través de un "discurso de poder" que promueve las tecnologías, mientras los espectadores las consumen sin cuestionar.

"Una dictadura perfecta tendría la apariencia de una democracia, pero sería básicamente una prisión sin muros en la que los presos ni siquiera soñarían con escapar. Sería esencialmente un sistema de esclavitud en el que, gracias al consumo y al entretenimiento, los esclavos amarían su servidumbre."
Aldous Huxley, "Un mundo feliz" (1932).

Aquí se señala la idea de una dictadura perfecta disfrazada de democracia, donde el avance tecnológico se presenta como libertad, aunque opera como forma de control.

En la vida cotidiana, la sociedad caminante se muestra distante; los individuos parecen desconocidos entre sí, aunque comparten una cercanía que no reconocen. El título de la serie "Black Mirror" o "Espejo negro"  refiere justamente a esas pantallas negras en las que nos vemos reflejados y que dominan nuestras vidas: televisión, smartphones, tabletas y otros dispositivos. Esta serie postmoderna muestra distopías muy cercanas a nuestra realidad, todas atravesadas por una lógica capitalista.

El capítulo seleccionado es "White Bear",  que recuerda a "The Truman show" un reality donde todos saben la verdad excepto el protagonista. “White Bear” expone la posibilidad de una dominación total sobre la libertad humana por parte del poder, transformando al individuo en un simple personaje o marioneta para el entretenimiento.

En este episodio, la joven Toni despierta en una habitación sin saber quién es ni qué hace allí. Luego, algunos hombres enmascarados la persiguen mientras un gran número de ciudadanos, hipnotizados, se limita a fotografiarla con sus smartphones. Las imágenes se proyectan en una pantalla para generar descarga emocional. Algo muy parecido sucede hoy en redes sociales como Twitter (X) e Instagram.

Esto muestra cómo los miembros de la sociedad pueden dedicar parte de su tiempo a insultar a figuras públicas, incluso en contra de sus propios principios, solo para mantener la ilusión de pertenecer a un grupo y no quedar fuera de la comunidad a la que están sujetos.

"Antes controlaban cabezas, ahora las lavan."

El capitalismo actual produce ficciones, convierte la vida en espectáculo y reduce a las personas a contenidos. Con un simple "click" se fomenta el odio, muchas veces sin fundamento, aunque también puede aparecer un "odio justificado", como en el caso de Toni. Ese odio se transforma en un tipo de goce. El sentido de justicia exagera su función punitiva y el odio se convierte en su principal herramienta de venta.

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